Lleva tu brocha de maquillaje al siguiente nivel

Ya sabes los pasos básicos de memoria; es momento de que tu brocha de maquillaje vaya un paso más allá. ¿Pero por dónde empezamos? Sigue leyendo sobre las siete cosas que debes añadir ahora a tu repertorio.
22 de noviembre de 2017

BROCHA PARA BASE DE MAQUILLAJE
Aunque es cierto que obtienes el mismo resultado homogéneo e impecable si aplicas el maquillaje con los dedos, una brocha plana es la solución ideal. Las púas sintéticas son perfectas para aplicar una base cremosa o líquida, además de las cremas BB y CC e incluso los iluminadores en crema o líquidos. Para la base, empieza impregnando la brocha en el maquillaje y "pinta" puntos en las áreas que necesiten cobertura (normalmente en la parte central de la cara). La punta redondeada te ayudará a difuminar las zonas de difícil acceso, como alrededor de la nariz, mientras que las púas flexibles aportarán un acabado sin manchas durante el difuminado. Para una aplicación más suave y natural, realiza pasadas hacia abajo.

CONSEJO RÁPIDO: Una buena (e incluso gran) iluminación es clave al aplicar la base de maquillaje. Te podrás centrar en las áreas que no se han difuminado tan bien como el resto, y obtener un resultado homogéneo al instante.

BROCHA PARA POLVOS
Una brocha con densas púas cortadas a un largo uniforme te permitirá "embellecer" literalmente la piel con productos para lograr un efecto aerografiado. Las púas sintéticas se pueden utilizar con polvos, líquidos, cremas y geles; bastará con pasar cuidadosamente la brocha por el rostro y ver cómo se difumina fácilmente. Para el contorno, la punta angulada permitirá una gran precisión y control. La brocha para polvos es probablemente la opción más sencilla para principiantes; en cualquier caso, si buscas un toque fino te recomendamos no aplicar demasiado producto. 

CONSEJO RÁPIDO: Para una cobertura adicional, prueba a dar golpecitos con la brocha sobre la piel para añadir más producto. Si estás aplicando una base de maquillaje, probablemente te des cuenta de que no necesitas corrector. 

CREASE BLENDING BRUSH
Hay pinceles para sombras de ojos y también pinceles para contorno de ojos, como éste. ¡Y ambos son totalmente diferentes! Un pincel de sombra de ojos tradicional es demasiado grande por lo que extiende el producto más allá de lo deseado; mientras que el pincel para contorno de ojos es más pequeño. El pincel para contorno de ojos además tiene púas más suaves y esponjosas que ayudan a difuminar la sombra, y su punta redondeada facilita la aplicación del producto en el contorno del ojo. Es ideal tanto para un maquillaje ahumado como un look natural con un contorno definido sutilmente con una sombra algo más oscura que el tono de la piel.

CONSEJO RÁPIDO: Los pinceles para contorno de ojos son perfectos para aplicar un corrector bajo los ojos, por tratarse de un lugar de difícil acceso. Utiliza un pincel limpio (por supuesto), y bastará con que apliques los polvos sobre las áreas a corregir.

ESPONJA PEQUEÑA DE PRECISIÓN
Las esponjas de precisión son ideales cuando se busca una cobertura máxima. Todos sabemos los pasos a seguir: humedecer, escurrir el exceso de agua, aplicar el producto y extender de forma homogénea. ¿Pero cómo aplicar el producto en las áreas de difícil acceso, como alrededor de la nariz o debajo de los ojos? La solución es una esponja más pequeña, de forma ovalada. Con su acabado puntiagudo y tamaño compacto ¡será pan comido! Además es multiusos ya que podemos utilizar la misma esponja para el corrector e incluso para el contorno. Y si te decantas por la técnica "baking" (eliminación de imperfecciones y fijación del maquillaje), bastará con que utilices otra esponja seca. 

CONSEJO RÁPIDO: Utiliza una toallita de papel para asegurarte de que la esponja no está demasiado seca ni demasiado mojada; debe tener una textura esponjosa. El acabado de tu maquillaje cambiará si la esponja está demasiado mojada; incluso si está demasiado seca el producto será absorbido por el difuminador, dificultando su captación por la piel.

LUJOSA BORLA PARA POLVOS
Aunque la borla para polvos nos transporta al pasado, también tiene un uso moderno. Primero, en comparación con la brocha, ayuda a fijar el producto en la piel durante más tiempo. Segundo, si lo comparamos con la brocha, evita que el producto se mueva dejando al descubierto zonas que queríamos cubrir. No te olvides de utilizar polvos sueltos translúcidos o incoloros, aplícalos con la borla plegándola a la mitad y difuminando con la parte interior; retira el exceso de polvos y presiona la borla contra la piel (sin arrastrarla). 

CONSEJO RÁPIDO: En vez de utilizar la borla para polvos en posición plana, pliégala a la mitad de modo que sea más fácil presionar la borla contra la piel, y no sólo la zona de presión de los dedos.

BROCHA KABUKI
La brocha kabuki es una de las brochas más prácticas que puedas tener. La parte de agarre es corta y reducida, sus púas son naturales y es ideal para difuminar polvo suelto (fijación o acabado, base de maquillaje, colorete, bronceador, iluminador), e incluso para difuminar cualquier línea que por error hayas resaltado excesivamente, e incluso para aplicar la base de maquillaje. En comparación con una brocha flexible y suave, la brocha kabuki te ofrecerá más control y mayor cobertura del producto. Bastará con que impregnes la brocha en los polvos sueltos y retires el exceso de producto. A continuación, aplica sobre el rostro en movimientos circulares para un acabado homogéneo.

CONSEJO RÁPIDO: ¿Llevas un top de hombros descubiertos o sin tirantes y quieres que tu piel resalte aún más? Aplica iluminador en esta zona desnuda, y en los hombros, con movimientos circulares pequeños y... ¡deslumbrarás!

BRUSH CLEANER SPRAY
Sabemos que éste es un paso aburrido pero imprescindible ya que debes limpiar tus brochas y pinceles de maquillaje. Si no lo haces, corres el riesgo de que acumulen bacterias y se extiendan a tu cara (con la aparición de granos), y peor aún... ¡infecciones! Incluso la acumulación de colores en una brocha hará que las sombras que apliques no sean las que quieres aplicar. Aunque recomendamos limpiar las brochas a fondo cada semana, una forma rápida de limpiarlas después de cada uso es con este spray limpiador específico. Bastará con que lo apliques directamente, limpies la brocha con un pañuelo de papel y la dejes secar.

CONSEJO RÁPIDO: Desafortunadamente, las brochas de maquillaje no duran para siempre. Si las cuidas, durarán más tiempo, pero llegará un momento en que acumulen suciedad, las púas se separen y no ofrezcan el rendimiento esperado, teniendo que desecharlas.

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